Cuando el tiempo se te escapa…

Esta mañana estaba preparando una formación sobre “Gestión del Tiempo” y me preguntaba como es posible que, a pesar de todas las técnicas y herramientas que tenemos a nuestra disposición, muchos vamos por la vida con la sensación de necesitar días más largos.    De 48 horas, por ejemplo.

Me he ido a nadar,  ahora aprovecho para meditar mientras nado, y de repente he tenido un momento de claridad sobre este tema.   ¡No se trata de gestionar el tiempo, se trata de gestionarnos a nosotros mismos!   Me explico,  al final el día tiene 24 horas para todos pero ¿por qué a algunas personas parece rendirles mucho más que a otras?   Analizando mi propio día me he dado cuenta de algunos patrones que sigo y que detallo a continuación:

  • Estoy trabajando en un documento y de repente entra un whatsup.   Paro lo que estoy haciendo y leo el mensaje,  después lo contesto,  mientras estoy contestando entra otro que me lleva a un enlace muy interesante sobre un tema que tenía previsto leer pero que no lo he hecho por,  si!  lo has adivinado, falta de tiempo!!  Dos horas más tarde me doy cuenta de que ya se me ha pasado la mañana y aún no he terminado el documento con el que empecé el día.    ¿falta de tiempo o falta de control de lo que hago por mi parte? 
  • Estoy cocinando, suena el teléfono, es una amiga con ganas de hablar.   Una hora más tarde allí sigo “bla, bla, bla, je, je, je, bla, bla, bla”.   Cuando cuelgo me ataca el estrés porque todo lo que tenía previsto hacer se acaba de retrasar una hora.   ¿falta de tiempo o falta de control personal?  

Y así podría estar dando ejemplos todo el día.   Esta situación sin lugar a dudas se agrava cuando trabajamos en compañía de otras personas.  Que si un colega interrumpe, que si una reunión que sé de sobras que no me aportará nada pero me apetece ir porque me entero de cosas, que si navegar un ratito por la web, que si un cafecito para despertarme porque anoche no dormí bien.    Que me acaban de dar las  siete, el día ha pasado volando y tengo una lista de temas pendientes que no se acaba.

Cuando pregunto a mis alumnos que expectativas tienen en los cursos de Liderazgo, Gestión de Equipos, Gestión del Tiempo y un sinfín de habilidades más,  la mayoría pide lo mismo:  herramientas y técnicas para liderar mejor, para gestionar mejor a sus equipos, para gestionar mejor el tiempo.     De poco sirven esas herramientas y técnicas si no estamos dispuestos primero que nada a gestionarnos a nosotros mismos.    Parece obvio pero tenemos tendencia a olvidarlo.

Por cierto,  me voy a preparar la cena…

¡Feliz jueves!

2 Comments

  1. Tal vez queremos ser sociales y no dañar las interrupciones, tal vez somos demasiado responsables y queremos responder esos correos, tal vez la curiosidad nos lleva a indagar en el gran Multivac (el computador de Asimov, que podía responder cualquier pregunta, si tenía datos suficientes), todas posibles respuestas para los que no somos Vulcanos y nos distraemos.
    Si imaginamos lo contrario: Lo siento Laura, me harás perder tiempo, o, ¿Cuál es el plural de Fish?, no me importa debo terminar la tarea asignada a este espacio de tiempo,…
    Tal vez decir No, con elegancia, sea la materia pendiente.
    N))

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